Las etiquetas pueden ayudar a algunas personas a entenderse, encontrarse y sentirse menos solas.
Pero también pueden convertirse en una presión cuando se sienten como una obligación.
No todas las personas necesitan una etiqueta.
Y no todas las etiquetas sirven para todo el mundo.
Aquí creemos que las etiquetas son herramientas, no normas.
Puedes usarlas, cambiarlas o no usarlas.
Tu experiencia siempre va primero.