La identidad de género es cómo cada persona se siente y se identifica internamente.
Tiene que ver con quién eres, no con a quién te atrae.
Y no siempre coincide con lo que otras personas esperan de ti.
Algunas personas se sienten cómodas con el género que se les asignó al nacer.
Otras no.
Y ambas realidades son igual de válidas.
La identidad no necesita explicación ni justificación.
Sentirse es suficiente.