La orientación sexual tiene que ver con hacia quién sentimos atracción emocional, afectiva o sexual.
No habla de cómo te ves, ni de cómo te expresas, ni de cómo te identificas.
Habla de a quién te atrae.
Puede cambiar, puede no cambiar.
Puede ser clara o confusa.
Y todas esas posibilidades son válidas.
No hay una orientación mejor que otra, ni una forma correcta de sentir.
Cada persona vive su orientación a su ritmo y a su manera.